Hay una conversación que lleva años ocurriendo en salas de directorio de los medios más importantes del mundo, y que en Chile recién está llegando a los tribunales: ¿qué hace una empresa periodística cuando la inteligencia artificial aprende de su trabajo sin pagarle un peso?
La respuesta, hasta ahora, ha sido doble y contradictoria. Algunos medios demandan. Otros firman acuerdos. Muchos hacen las dos cosas al mismo tiempo. Y en Chile, donde la industria enfrenta su propia crisis de ingresos publicitarios, la discusión ya está generando jurisprudencia inédita en América Latina.
Este artículo documenta ese proceso: quiénes llegaron a acuerdos con las grandes plataformas de inteligencia artificial, bajo qué condiciones, y cuál es el estado actual del conflicto en el mercado chileno, donde Copesa, Cooperativa, El Mostrador, Anatel y la Asociación Nacional de Prensa (ANP) están en medio de una batalla legal y legislativa que podría definir el modelo de negocio del periodismo en la región.
El mapa global: más de 70 medios firmaron acuerdos con OpenAI
El primer acuerdo entre una empresa de inteligencia artificial y un medio de comunicación se formalizó en julio de 2023, cuando OpenAI llegó a un entendimiento con Associated Press (AP). La agencia de noticias estadounidense, una de las más grandes del mundo, cedió acceso a parte de su archivo histórico a cambio de compensación económica y de acceso a tecnología de OpenAI para uso editorial.
Desde ese momento, el ritmo fue acelerado. Desde Associated Press hasta el grupo Prisa, OpenAI fue anunciando a lo largo de los meses siguientes distintos acuerdos con múltiples grupos de comunicación, bajo una iniciativa denominada Preferred Publishers Program (PPP). Entre los firmantes figuran News Corp, TIME, Financial Times, Axel Springer, Dotdash Meredith, The Atlantic, Vox Media, Le Monde y el grupo Prisa —propietario de El País, el principal diario en español del mundo.
A finales de 2024, al menos 15 grupos editoriales habían cerrado acuerdos para permitir el uso de sus contenidos en el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial. Uno de los últimos en sumarse fue el grupo Hearst, que licenció contenidos de más de 40 periódicos y revistas, incluyendo Esquire y Cosmopolitan. En el ámbito hispanoamericano, PRISA Media también cerró un trato con Perplexity para compartir ingresos publicitarios e integrar motores de respuesta personalizados en sus sitios web.
La dinámica de estos acuerdos tiene dos dimensiones. Por un lado, los medios reciben un pago directo, con montos que varían según el tamaño del medio y el volumen de su archivo: News Corp —propietaria del Wall Street Journal, New York Post y The Times— recibió más de 250 millones de dólares en cinco años, combinando compensación en efectivo y créditos por uso de tecnología de OpenAI, según reportaron Alexandra Bruell, Sam Schechner y Deepa Seetharaman en el propio Wall Street Journal (22 de mayo de 2024); el Financial Times negoció entre 5 y 10 millones de dólares anuales; y Dotdash Meredith —propietaria de People y Entertainment Weekly— cerró un acuerdo por 16 millones de dólares (fuente: Programmatic Spain, enero 2025). Por otro lado, los editores obtienen acceso preferencial en SearchGPT, la herramienta de búsqueda de ChatGPT, de modo que su contenido aparezca con atribución y enlace cuando los usuarios realizan consultas informativas.
En los últimos meses previos a mediados de 2024, OpenAI había firmado acuerdos con editoriales que en conjunto representaban más de 70 periódicos, sitios web de noticias y revistas. Robert Thomson, director ejecutivo de News Corp, resumió la postura del medio en un mensaje a sus empleados: "El pacto reconoce que el periodismo de calidad tiene un precio". La frase captura el espíritu de toda una generación de acuerdos: los medios dejan de pedir permiso y empiezan a fijar condiciones.
El movimiento más reciente en esta dirección lo protagonizó The New York Times, que en mayo de 2025 anunció un acuerdo multianual de licencia de contenido con Amazon, para que la empresa pudiera usar su material editorial en el desarrollo de productos de inteligencia artificial como Alexa. Esto ocurrió en simultáneo con que el NYT mantenía activa una demanda contra OpenAI y Microsoft por el uso no autorizado de sus contenidos para entrenar modelos. Para muchos analistas, el acuerdo con Amazon no fue una contradicción, sino una jugada estratégica: negociar desde una posición de poder y poner precio propio a su contenido.
¿Alianza o rendición?
Pero no todos en la industria comparten el entusiasmo. Los acuerdos representan una división importante dentro del periodismo: algunas organizaciones demandan a OpenAI por usar su contenido sin pago, mientras otras venden ese mismo tipo de contenido a la compañía de inteligencia artificial, buscando una parte del creciente pastel de ingresos del sector.
La tensión es real. Meta, por su parte, firmó un acuerdo con Reuters para licenciar contenidos en su chatbot, y se espera que continúe ampliando estas alianzas en Europa durante 2025.
La pregunta que divide a la industria no es tecnológica, sino política y económica: ¿cuánto vale el periodismo como insumo de la inteligencia artificial? ¿Y quién fija ese precio?
El frente chileno
Chile es, de manera sorprendente, el epicentro de la discusión en América Latina. Lo que comenzó como una disputa de un solo medio se ha convertido en un frente judicial y legislativo múltiple que involucra a prácticamente toda la industria mediática del país.
En marzo de 2024, Copesa —holding que mantiene La Tercera, La Cuarta y Radio Duna— fue el primer medio de comunicación en Chile y en Latinoamérica en demandar formalmente a Google. La acción, presentada ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), acusó a Google y su matriz Alphabet de abuso de posición dominante en los mercados de publicidad y búsqueda en línea.
Según la demanda, la compañía habría abusado de su calidad de gatekeeper —otorgada por la posición cuasi-monopólica de su buscador— para usar sin licencia el contenido producido por los medios, extrayendo rentas supranormales y desviando tráfico desde los sitios de noticias hacia sus propias páginas de resultados. En términos simples: Google muestra el titular y el fragmento de la noticia en su buscador, el usuario se queda satisfecho y no hace clic en el enlace del medio. El periodismo trabaja; la plataforma cobra la publicidad.
La demanda también incorporó el nuevo eje de la inteligencia artificial generativa: Copesa argumentó que Google usa el contenido de los medios no solo en su buscador, sino también para alimentar sus sistemas de IA integrada, sin remuneración alguna.
El TDLC dio curso a la demanda en la misma semana de su presentación, pero también rechazó una solicitud paralela de Copesa —una Instrucción de Carácter General (ICG)— que pedía establecer un mecanismo de remuneración obligatorio para las plataformas digitales. Copesa recurrió a la Corte Suprema, que acogió la reclamación a tramitación. Ahora será el máximo tribunal quien decida si el TDLC debe abrir ese proceso regulatorio.
La ola se expande: Cooperativa, El Mostrador y Anatel
En diciembre de 2024, El Mostrador y Cooperativa presentaron sus propias demandas contra Google y Alphabet ante el TDLC por presuntos abusos en publicidad en línea y en el sistema de búsquedas. Las causas fueron posteriormente acumuladas a la de Copesa.
En mayo de 2026, la ofensiva se amplió radicalmente: los canales de televisión Canal 13, TVN, Mega, Chilevisión, TV+ y La Red presentaron demandas ante el TDLC contra Google, acusando a la empresa de abuso de posición dominante en los mercados vinculados a los motores de búsqueda y la publicidad digital. La acción fue impulsada por la Asociación Nacional de Televisión (Anatel).
El presidente de Anatel, Pablo Vidal, sintetizó el argumento central del conflicto: cuando una plataforma responde al usuario a partir de contenidos elaborados por medios, el clic hacia la fuente original puede desaparecer. "Si las personas no le hacen clic al link de referencia, al medio no le llegó ni un peso", dijo en una entrevista a El Mostrador hace unas semanas.
La batalla legislativa: el Artículo 8 y la ANP
En paralelo al frente judicial, el Congreso chileno procesó una disputa sobre la ley de inteligencia artificial. La norma clave —conocida en el debate legislativo como el Artículo 8 del proyecto, que modificaría la Ley 17.336 de Propiedad Intelectual en el marco de la “Megarreforma” impulsada por el gobierno— habría permitido que los sistemas de IA usaran obras protegidas sin autorización ni remuneración para su entrenamiento, siempre que no constituyera "explotación encubierta",
La modificación fue objeto de críticas transversales por la ANP, Anatel y la Sociedad Chilena del Derecho de Autor. La Comisión de Hacienda de la Cámara rechazó los cambios a la propiedad intelectual que habilitaban el uso de obras protegidas para entrenar sistemas de IA sin autorización ni remuneración. Es una victoria parcial para los medios, pero no definitiva: el proyecto de ley en su conjunto sigue en trámite en el Senado, donde la discusión podría reactivarse.
Un dato clave
Un estudio canadiense que debería ser lectura obligatoria para cualquier dirección editorial o equipo de comunicaciones: el informe AI News Audit, publicado en marzo de 2026 por el Centro para los Medios, la Tecnología y la Democracia de la Universidad McGill —liderado por los investigadores Taylor Owen y Aengus Bridgman— testeó ChatGPT, Gemini, Claude y Grok con 2.267 historias periodísticas canadienses y 18.134 consultas. El estudio concluyó que, cuando los modelos respondieron sobre eventos noticiosos presentes en sus datos de entrenamiento, no entregaron atribución de fuente en el 82% de los casos. Con acceso web, las respuestas cubrieron suficiente contenido del reportaje original como para sustituir la visita a la fuente entre el 54% y el 81% de los casos, según el modelo consultado (fuente: Broadcast Dialogue, 17 de marzo de 2026; Business in Vancouver, 16 de marzo de 2026).
Lo más revelador no es la omisión en sí, sino lo que la explica. El mismo estudio comprobó que los modelos son técnicamente capaces de nombrar las fuentes: cuando se les pregunta directamente sobre un artículo de un medio específico, lo identifican correctamente entre el 74% y el 97% de las veces. La conclusión de los investigadores es contundente: no nombrar la fuente es una decisión de diseño deliberada, no una limitación técnica. "Las empresas de IA han construido sus productos usando periodismo sin permiso ni compensación, y ahora entregan ese periodismo a los usuarios como si fuera su propio producto", escribieron Owen y Bridgman.
En términos prácticos: si un usuario pregunta a ChatGPT sobre una noticia, en cuatro de cada cinco casos el sistema responde sin decirle de dónde viene esa información. Y en más de la mitad de los casos, la respuesta es tan completa que el usuario no necesita visitar el medio original. El periodismo alimenta al algoritmo; el algoritmo se queda con el tráfico.
Lo que Chile todavía no tiene
El conflicto chileno tiene una particularidad que lo hace especialmente complejo: a diferencia de Australia, Canadá o la Unión Europea, Chile no cuenta aún con una ley que obligue a las plataformas a compensar a los medios por sus contenidos. Australia aprobó el News Media Bargaining Code en 2021, que forzó a Google y Meta a negociar directamente con los medios locales. La Unión Europea tiene la Directiva de Derechos de Autor en el Mercado Único Digital, que protege los "derechos conexos" de los editores.
En Chile, todo está judicializado y pendiente. El TDLC, la Corte Suprema y el Congreso están procesando simultáneamente la misma pregunta: ¿puede una plataforma tecnológica usar el trabajo periodístico sin pagar por él?
La respuesta que den —y el tiempo que se tomen en darla— determinará si la industria de medios chilena llega a un acuerdo o a una crisis sin retorno.
Para los equipos de comunicadores
Para los profesionales de la comunicación corporativa, este conflicto tiene una implicación directa: si los medios pierden ingresos y reducen sus equipos, hay menos periodistas disponibles, menos cobertura regional y menos espacios para las noticias de las empresas. Un ecosistema mediático debilitado es también un ecosistema de relaciones públicas debilitado.
Y hay una segunda dimensión igualmente relevante: los mismos sistemas de inteligencia artificial que consumen el contenido periodístico sin pagar son los que hoy recomiendan marcas, evalúan reputaciones y responden consultas sobre empresas. La salud de los medios y la salud de la reputación corporativa están más conectadas de lo que parece.
Gestionar bien la presencia en prensa ya no es solo una estrategia de imagen, es infraestructura reputacional para la era de la inteligencia artificial.
Referencias
- El Mostrador. "Del reporteo al algoritmo: la pelea por el contenido que nutre a la IA en Chile y el mundo." Mayo 2026.
- Centro de Competencia (CeCo), Universidad Adolfo Ibáñez. "Demanda de Copesa contra Google." Abril 2024. "Copesa vuelve a tocar la puerta del TDLC." Abril 2026.
- La Tercera. "Copesa demanda a Google en el TDLC por abuso de posición cuasi monopólica." Marzo 2024. "Canales de televisión chilenos demandan a Google en el TDLC." Mayo 2026.
- El Mostrador. "Asociación Nacional de Prensa acusa 'expropiación' en norma sobre IA y derechos de autor." Mayo 2026.
- Diario Financiero. "Instancia legislativa rechaza cambios a propiedad intelectual que habilitaban uso de obras protegidas para entrenar IA." Mayo 2026.
- Xataka. "OpenAI va a hacer lo que Google nunca se atrevió." Julio 2024.
- FayerWayer. "Amazon y The New York Times sellan acuerdo clave de IA en 2025." Mayo 2025.
- Programmatic Spain. "Los grandes acuerdos entre publishers y empresas de IA que protagonizaron el año." Enero 2025. [Montos verificados: News Corp US$250M/5 años; Financial Times US$5-10M anuales; Dotdash Meredith US$16M.]
- Wall Street Journal (Bruell, Alexandra; Schechner, Sam; Seetharaman, Deepa). "News Corp, OpenAI Close Content Deal Valued at More Than $250 Million." 22 de mayo de 2024.
- Infobae. "Los acuerdos de noticias de OpenAI continúan, con la firma de Vox y Atlantic." Mayo 2024.
- Broadcast Dialogue. "AI news audit finds Canadian journalism being scraped with no attribution majority of time." 17 de marzo de 2026.
- Business in Vancouver / The Canadian Press (Anja Karadeglija). "AI systems use Canadian journalism but seldom cite media sources: report." 16 de marzo de 2026.
- Owen, Taylor y Bridgman, Aengus. AI News Audit. Centre for Media, Technology and Democracy, Universidad McGill. Marzo 2026.
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